El «Jólabókaflód» o la inundación de los libros por Navidad

Pues no. No se nos ha ido la mano con el teclado😁
Lo hemos escrito bien: Jólabókaflód. Es la palabra con la que los islandeses denominan a la inundación de libros que cada año llega prácticamente a cada familia de la isla. Casi desde comienzos de noviembre, los islandeses se dedican a buscar y a encontrar con ahínco un libro especial para regalar a un familiar o amigo en la Nochebuena o el día de Navidad. Y así, los libros se convierten en los regalos estrella de estas fiestas.

La verdad es que nos ha encantado esta idea de generar una inundación de libros por Navidad.

Cuando el libro se transforma en regalo, actúa como un mensaje cómplice y generoso entre dos personas que se aprecian o se quieren. Y es que al buscar y regalar un libro, lo mejor de nosotros se impregna en las páginas que regalamos. Y así expresamos de la manera más inocente, sentimientos tan puros como «Me importas», «Te quiero» o «No te olvido». Los mismos ingredientes que dan un sabor único a una celebración especial en familia o con amigos, a un beso, o a un profundo abrazo.

En este año tan raro que se nos ha llenado de distancias sociales, el libro sigue siendo un lazo que nos une. Sería genial que nos animáramos a probar el Jólabókaflód. Y dejar así que los libros inunden de cariño, compañía y complicidad las vidas de las personas a las que queremos.

Una Navidad para abrazar con palabras. Todo un signo de esperanza… y también un guiño a un futuro mejor. ¿Te animas con nuestros libros?

 

Jesse y sus zancadas hacia Dios

Más que una autobiografía, el atleta norteamericano Jesse Owens (12 de septiembre de 1913- 31 de marzo de 1980) compartió su interior, íntimo y humano, con el periodista y escritor Paul Neimark. Un testimonio que este mes de septiembre, 40 años después de su muerte, el Grupo de Comunicación Loyola publica en castellano gracias a la traducción de José Manuel Burgueño y Jorge Burgueño para el sello Mensajero. El relato, inspirador y motivador, lleva por título Jesse Owens. Una autobiografía espiritual y en él refleja una historia interna, de luchas, de sueños y de victorias. Su hija Marlene Owens Rankin agradece brevemente esta edición castellana porque supone trasladar a nuevas generaciones de jóvenes y adultos el triunfo de su padre plantando cara a la adversidad.

Nieto de esclavos en los campos de algodón de Alabama, Jesse Owens consiguió algo que nadie había logrado hasta entonces, cuatro medallas de oro en los mismos Juegos Olímpicos y en un momento histórico en que la victoria se convirtió en heroicidad: 1936, cuando Adolf Hitler se propuso mostrar al mundo la superioridad de la raza aria sobre todas las demás desde la sede olímpica de Berlín. No pudo. Jesse Owens, un atleta negro, alto y desgarbado procedente de los campos de cultivo de Alabama y los guetos de Cleveland, demostró al mundo que la superioridad no se basaba en el color de la piel.

Con sus medallas en 100 metros, 200 metros, salto de longitud y relevos 4×100-, el héroe de Berlín (como titularon en español la película de 2016 sobre su vida, Race) no imaginaba que, tras conocer la inmortalidad, al volver a casa en Estados Unidos, le esperaba el descenso a los infiernos.

Este es el relato de la vida de un espíritu indomable como Jesse Owens, sobre la dignidad del alma humana, la capacidad de superación y la fuerza de la fe. Una fe que había prometido a su padre mantener, por la que luchó durante toda su vida, y que en la plenitud de su vida quiso compartir con el mundo escribiendo esta autobiografía espiritual.

“Jesse es un autorretrato de la vida de Jesse Owens. Más allá de una simple biografía, muestra los mecanismos internos de un ser humano real. El destino contra el que luchó, los amigos y la familia que le dieron fuerza y el Dios que respondió a sus plegarias”.

Con un lenguaje llano y sincero, los capítulos de este libro son, como señala en el prólogo Fernando Millán –doce años prior general de los carmelitas y runner pertinaz–, «como las zancadas del corredor que se va acercando a una meta. Esta carrera del atleta del espíritu será sin duda iluminadora y provocativa para el lector con inquietudes espirituales y, sobre todo, para el que busca a Dios, quizás incluso por caminos insospechados. Como descubrió Owens, en esa carrera, a veces demasiado larga y demasiado difícil, debemos aprender (…) “la gran verdad de que Dios nunca nos deja… Somos nosotros quienes le dejamos”».

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11 consejos de vacaciones para grandes lectores

Durante más de 100 años, con nuestros sellos Sal Terrae y Mensajero, hemos contribuido a publicar toda clase de libros. Un tiempo fantástico para observar a generaciones enteras de lectores y descubrir las claves para disfrutar de la mejor lectura. ¡Ésa que es capaz de exprimir y disfrutar hasta la última letra!

Este año está siendo especialmente complicado. Por eso, en estas vacaciones -tanto si sales de casa como si te quedas- lo mejor sería que desconectaras todo lo posible. Y tampoco hay que complicarse ahora con grandes viajes, maletas cargadas de aquí para allá…. Y para desconectar bien, unos buenos libros, pueden ayudarte mucho. Aquí tienes unos consejos para ayudarte a disfrutar intensamente de tus lecturas: 

    1. Empieza haciendo que leer sea algo placentero. Lánzate con los temas que te gustan más o que llaman tu atención. 
    2. Encuentra un lugar agradable para sentarte a leer (en la playa, en el campo, un río… o en tu casa si eres de los que este año no van a salir). Un sitio donde no te distraigas mucho. ¡Y que tenga buena iluminación!  
    3. Hay quienes se pegan atracones de lectura, pero si a lo largo del año no has podido leer mucho, lo mejor es empezar poco a poco. Así no dejarás el libro abandonado a la primera. Elige un momento del día dedicado solo a leer. Lo importante es que te marques un tiempo que puedas llenar leyendo. Por ejemplo, 30 minutos diarios, 10 páginas, o un capítulo entero. Y si lo, superas… ¡déjate llevar!
    4. Explora la portada. Es un elemento que condiciona mucho tus ganas de abrir un libro. La portada te da una ligera idea de lo que te vas a encontrar. Y al final, es la imagen que tu cerebro proyecta al recordar el libro. En este juego creativo, hay mucho que leer y descubrir. Al empezar un libro, al retomarlo cada día y también al terminarlo.
    5. Pregunta. No tengas miedo al diccionario. Ni tampoco a Google o a Wikipedia, siempre que no te distraigas en ellos demasiado. 
    6. Leer es maravilloso, sí. Pero no todos los autores escriben para ti, ni tú estás hecho para cualquier libro. Hay libros que aburren o no te enganchan lo suficiente por muchos motivos. Si te encuentras con uno…, déjalo y ponte a leer otro. Ojalá puedas retomarlo en otro momento y quizá te sombre.
    7. Lee pausadamente. Estás de vacaciones y no hay que correr. La buena lectura se hace sin prisas. Despacito y con buena letra. Olvídate del estrés y disfruta.
    8. ¿Te has puesto a leer en alto? Tu cerebro se ha cansado y se divierte con otras cosas. Como por ejemplo, que te escuches a ti mismo. Para procesar de verdad la información, lo mejor es leer mentalmente
    9. No tener un hábito de lectura es horrible. Pero que la lectura te lleve a la indiferencia… ¡es mucho peor! Un buen libro te tiene que mover y abrir un diálogo. Habla de lo que has leído, comparte tu opinión con otras personas que amen la lectura. Con tu familia, con tus amigos. Las redes sociales pueden ser el espacio perfecto para dialogar y descubrir más libros.
    10. ¿Por qué no intercalar lecturas? Hay muchos que solo pueden leer un libro desde el principio hasta el final. Pero también hay muchas personas que intercalando dos libros, alimentan todavía más su deseo por leer. Ponte a prueba y déjate sorprender.
    11. La lectura en papel es pura experiencia sensitiva. El ruido al pasar las páginas. El inigualable olor a libro nuevo, o antiguo. El sentir el peso, la textura de las hojas… El libro en papel para muchos es algo casi mágico. Pero hoy en día, la tecnología nos ofrece otra forma de leer -quizá no tan sensitiva-, pero sí enormemente práctica. ¿Por qué no descubrir el mundo de los ebooks? Este tipo de lectura es muy económica y permite abrirte a muchas posibilidades. Aquí te descubrimos algunas de las principales ventajas y cómo disfrutar de un libro en formato ebook sin necesidad de tener un dispositivo.

En todo caso, tú eliges cómo quieres leer para disfrutar y disfrutar leyendo. ¿Te animas a probar?

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Cuando la vida se rompe, necesitamos recordar

El reportaje en los informativos de La 1 -TVE- iluminó esa conexión entre aquellas personas que sobreviven al duelo y todo lo que puede ayudar en ese duro proceso: la escucha de quien consigue despertar la ilusión en medio de la nada; la meditación serena y una acertada lectura que señale posibles salidas. La periodista Rosa Correa entraba hasta dentro de la casa del matrimonio Fátima y Alberto. Desde sus entrañas mostraba la soledad y la profunda tristeza ante la pérdida de los padres de él a causa del coronavirus. En cinco días Vicente, con 88 años, y Lucía, con  86, fallecieron repentinamente y solos en un hospital de Madrid. Dolorosas y “extrañas” despedidas que se sumaron a la herida abierta por la muerte del hijo, justo hace un año, el 14 de marzo de 2019. Jorge tenía 22 años y desbordaba pasión por el grafiti. Desde entonces en este sinvivir, el recorrido hacia adelante ha ido de la mano del Centro de Escucha San Camilo, de personas que les quieren y honran a su hijo con un gran retrato en un muro de la calle junto a su firma artística Free. Con toda esa ayuda van reconstruyendo sus vidas.

Las imágenes del reportaje se centran en sus miradas. Revelan apoyo mutuo y cómo guardan el equilibrio de la balanza, si uno baja el otro saca fuerzas. Sobre la mesa, la imagen de dos libros: Se me ha roto la vida y La resiliencia. Han llegado hasta sus manos a través del Centro donde ha recibido apoyo tras la muerte de su hijo. Aliento nutrido de encuentros semanales, de espacios de escucha y de desahogo y también de lecturas. “Valentín Rodil con el título se me ha roto la vida, lo clava. Es así”, dice Alberto. En esta reconstrucción va encontrando que sus sentimientos trascienden y se reflejan en otros. Aunque afrontar el día a día sólo le corresponde a uno, en soledad. Un proceso lento al que se van integrando pequeños ritos, costumbre para hacer memoria y después seguir, el ritmo que ayuda para encontrar en qué creer y dejar de pelear con todo.  Una visita al mural que luce el gran retrato del hijo en la calle, un rato de silencio en la soledad del dormitorio o una conversación cómplice de desahogo y búsqueda. Entre la memoria y la gratitud por lo recibido de sus padres y de su hijo, los dos siguen buscando la paz.

 

Fallece Adolfo Nicolás, el padre general que alentó la universalidad de la Compañía

El fallecimiento hoy del padre Adolfo Nicolás, 1936-2020, es recibido con la tristeza de la despedida y la esperanza de que su memoria continúe guiando la misión universal de la Compañía de Jesús. El Grupo de Comunicación Loyola también es parte de esa misión y goza del legado que sabiamente transmitió siendo el padre general entre los años 2008-2016. No porque firmara muchas obras sino porque su calidad humana y religiosa, configurada con acentos de diversos continentes entre la tradición filosófica y teológica de Europa y la sabiduría espiritual de Oriente, iluminó el núcleo ignaciano. Sus mensajes llegaron a través de discursos, alentando con humildad y constancia a dirigirse hacia ambiciosos horizontes, desde la reflexión y el diálogo. El padre Joaquín Barrero describe en su artículo de la Revista Manresa Legado a la Compañía de Jesús del P. Adolfo Nicolás (2008-2016) su presencia entregada en memoria, entendimiento y voluntad al compromiso de dar continuidad a la CG35. Y se entregó con humildad y constancia, con aliento a los grandes deseos e ideales, con cercanía a los discípulos y con la enseñanza del propio comportamiento y actitud.

Con los pies en la tierra, el padre general seguía firme hacia un horizonte bien marcado: la humanidad. Así lo recogía Benjamín González Buelta en su libro Letra pequeña. En sus páginas recordaba aquellos mensajes alentadores para movilizar la vida, dentro y fuera de la Compañía: «Por lo tanto, el primer horizonte es la humanidad, y los retos religiosos son los retos de la humanidad; no tenemos que engañarnos: el reto religioso no es que haya menos gente en las iglesias; ese no es el reto profundamente religioso. El reto profundamente religioso es que hay mucha gente que sufre, que no tiene esperanza, que no tiene alegría, que no puede compartir los bienes que todos los países tienen en abundancia, porque el sistema no permite el acceso a esos bienes a la mayoría».

Con sencillez transmitía sus reflexiones que compartió en diversas ocasiones con el Papa Francisco. En el artículo de Mensajero, Adolfo Nicolás SJ. Mis conversaciones con el papa Francisco, cuando ya había finalizado la CG36 y la responsabilidad recaía en Arturo Sosa, recordaba las conversaciones mantenidas con el primer papa jesuita durante los tres años que ambos coincidieron en el Vaticano. Un artículo donde el padre Nicolás mostraba el encuentro de dos hermanos en el Señor, trabajando juntos bajo la atenta mirada de la Historia. Hoy es Arturo Sosa quien dedica sus palabras al hombre fallecido en Tokio a los 84 años edad y al legado entregado con pasión y fe. Su despedida al buen maestro deja tras de sí el gran aliento a la esperanza en la “universalidad” (la de nuestra vocación y nuestra misión) y “profundidad” (espiritual e intelectual, en aras de nuestra misión).

Laudato Si´, cinco años de transformación y esperanza

Hace cinco años, el Grupo de Comunicación Loyola publicó con ilusión y esperanza la encíclica del papa Francisco Laudato Si´. Sobre el cuidado de la casa común.  Mayo de 2015 y las páginas escritas por el nuevo papa ahondaban en lo profundo de un mundo herido, en su natulareza y en su sociedad. Cada renglón extraía meditadas reflexiones sobre el cuidado e invitaciones a instaurar un nuevo sistema para todos los hombres de la tierra, creyentes y no creyentes. Un documento que vio la luz ante el clamor de la tierra y de los pobres y que arrastró consigo nuevas voces que se hacen eco de su sentir.

Fue bautizada como la encíclica verde. Bajo su luz afloraron otras voces y también acciones que han ido sumando a este sueño de conversión. El catálogo del GCL recoge muchas de ellas: ahí tenemos el libro coral de Cuidar de la Tierra, cuidar de los pobres, desde la teología y con la ciencia, bajo la coordinación de Enrique Giménez Rico.

El GCL se suma a este aniversario al que invita el papa Francisco durante toda la semana, del 16 al 24 de mayo, con una charla online con dos voces expertas de esta encíclica: Jaime Tatay SJ y María Luisa Berzosa FI. Entre los dos esbozaron ese sueño de la conversión al que estamos llamados todos los hombres. Próximamente, los dos juntos, con el laico venezolano Alberto Luciani, publicarán bajo el sello Sal Terrae Querida Amazonía: soñar la conversión. Una guía de lectura a tres voces sobre el sentido del Sínodo de los Obispos para la región Panamazónica y todo lo que recoge el papa Francisco en su exhortación postsinodal. Recuperan los temas abordados y los frutos de este encuentro para tejer redes y tender puentes que permitan entrelazarnos hacia el sueño común de la conversión.

Este encuentro que puedes escuchar AQUI fue interesante por lo que recogió de ambos religiosos en torno a la encíclica que llena páginas en los miedos de comunicación.

JAIME TATAY, sacerdote jesuita. ingeniero de Montes y doctor en Teología. Profesor de Sostenibilidad y Ética en la Universidad Pontificia Comillas. Director de la revista Razón y fe y miembro del equipo Ecojesuit.

 

«Es una encíclica que tiene profundas raíces, que se remontan a mediados del siglo XX, y están conectadas con reflexiones de otras tradiciones religiosas, cristianas o no»

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MARÍA LUISA BERZOSA, religiosa de la Congregación Hijas de Jesús y licenciada en Ciencias de la Educación con especialidad en pastoral juvenil, es directora y acompañante de Ejercicios Espirituales. Consultora de la Secretaría General del Sínodo.

«Fue una convulsión en todo nivel. Y las expectativas que venían se van sumando otras que se van dando. Laudato Si´ha influido mucho en una mayor sensibilización de todo lo que teníamos ya en mente: de calentamiento global, de cambio climático. Una eclosión fuerte es el Sínodo de la Amazonía.